No moriré una vida no vivida

Miriam Pösz

No moriré una vida no vivida.
No viviré con miedo
de caerme o incendiarme
Elijo habitar mis días,
permitir que el vivir me abra,
me quite el miedo,
me vuelva más disponible,
me afloje el corazón
hasta convertirlo en ala,
antorcha, promesa.
Elijo arriesgar mi importancia,
de modo que aquello
que vino a mí como semilla
llegue al próximo como capullo,
y aquello que llegó a mí
como capullo,
continúe como fruto.

Dawna Markova
Traducción: Fabiana Fondevila

Esa cosa con plumas

La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma,
y entona melodías sin palabras,
y no se detiene para nada,

y suena más dulce en el vendaval;
y feroz tendrá que ser la tormenta
que pueda abatir al pajarillo
que a tantos ha dado abrigo.

La he escuchado en la tierra más fría
y en el mar más extraño;
mas nunca en la inclemencia
de mí ha pedido una sola migaja.

Emily Dickinson
1830-1886

Vivir las preguntas

Sé paciente con todo lo que aún
no está resuelto en tu corazón…
Trata de amar tus propias dudas…
No busques las respuestas
que no se pueden dar,
porque no serías capaz de soportarlas.
Lo importante es
vivirlo todo.
Vive ahora las preguntas.
Tal vez así,
poco a poco,
sin darte cuenta,
puedas algún día
vivir las respuestas.

Rainer Maria Rilke

No estaremos solos

De la película “Finding Joe”, sobre la obra de Joseph Campbell

“Ni siquiera tendremos que enfrentar la aventura solos
ya que los héroes de todos los tiempos la han transitado antes.
El laberinto es muy conocido.
Solo tenemos que seguir los hilos del camino del héroe.
Y donde pensamos que hallaríamos una abominación,
encontraremos a un Dios.

Y donde pensamos que tendríamos que matar a otro,
nos mataremos a nosotros mismos.
Donde pensamos que viajaríamos hacia afuera
llegaremos al centro de nuestra propia existencia.
Y donde pensamos que estaríamos solos
Estaremos con todo el mundo.”

Joseph Campbell

En “El héroe de las mil caras”.

Cómo es

Hay un hilo que sigues. Pasa por al lado de
las cosas que cambian. Pero él no cambia.
Las personas te preguntan por lo que haces.
Hay que explicarles acerca del hilo.
Pero es difícil que otros lo vean.
Mientras lo sostienes, no puedes perderte.
Ocurren tragedias, la gente sufre
o muere; tú sufres y envejeces.
Nada puede detener el paso del tiempo.
Nunca sueltas el hilo.

William Stafford
Traducción: Fabiana Fondevila

Cómo escalar una montaña

No te equivoques. Este será un ejercicio en el arte de permanecer vertical. Sí, habrá una vista, más tarde, un amplio fragmento de cielo abierto. Pero, mientras tanto: árbol y roca. Si tienes suerte, un halcón sobrevolará, escudriñando el suelo del bosque. Si tienes suerte,un conjunto de flores silvestres te mantendrá alegre. Pero, más que nada, transpiración constante, tu corazón que aletea sin delicadeza, un sólido dolor que perfora tus pantorrillas. Esto se llama trabajo, esto que llegarás a entender, simplemente, como movimiento, como toda la evidencia que necesitas para
avanzar. Olvídate de donde estás. Esa historia ya no es cierta.
Nivela tu mirada con el camino que atraviesas,
y ni la oscuridad podrá detenerte.

Maya Stein
Traducción: Fabiana Fondevila

Perdido

Detente. Los árboles frente a ti y los arbustos a tu lado
no están perdidos. El lugar donde estás se llama Aquí,
y debes tratarlo como a un poderoso desconocido,
debes pedir permiso para conocerlo y que te conozca.
El bosque respira. Escucha. Te responde,
he creado este lugar a tu alrededor.
Si te vas, puedes regresar diciendo Aquí.
No hay dos árboles iguales para el cuervo.
No hay dos ramas iguales para el reyezuelo.
Si el valor de un árbol o un arbusto está perdido para ti,
sin duda estás perdido. Detente. El bosque sabe
dónde estás. Deja que te encuentre.

David Wagoner

Traducción: Fabiana Fondevila

Pan maravilla

La magia de hacer pan

Pan maravilla

Hay pocos placeres tan sencillos y al alcance de todos como hacer pan. La alquimia es antigua y no falla: la mezcla de harina, agua y la levadura (o masa madre), que cobra vida y se expande, para después convertirse en una hogaza dorada y crujiente, y ese aroma a hogar que inunda la casa. Un rito inmemorial que, en esta cuarentena, parece haber recuperado su vigor.

Acá va una de mis recetas más preciadas. Se llama “Pan maravilla” porque nunca decepciona, y todo lo perdona. Una leudada, dos o ninguna. Más harina blanca, más integral, da igual. Y pueden sumarle lo que quieran: nueces, salvado, avena o lo que se les ocurra.

Ingredientes

  • Levadura seca, 1 sobrecito
  • Harina blanca 000, 2 tazas (aprox.)
  • Harina integral, 2 tazas (aprox.)
  • Miel, 1 cucharada
  • Aceite, 1 cucharada
  • Sal, 1 ½ cucharadas
  • Agua tibia, 1 taza
  • Yema de huevo para pintar
  • Semillas

Procedimiento

Poner la levadura con la miel y el aceite en un bol, agregar la taza de agua tibia, espolvorear con harina y dejar unos minutos para ver si burbujea (un modo de saber si la levadura está activa; casi siempre lo está!)
Sumar las (aprox.) 4/5 tazas de harina, revolviendo cada vez. Incorporar la sal una vez que ya se sumó algo de harina, para que no interactúe de forma directa con la levadura (la puede debilitar).
Armar el bollo con las manos, agregando harina si hiciera falta. La masa debe quedar firme, pero elástica.
Dejar leudar el tiempo que se pueda (igualmente, un par de horas, o incluso toda la noche. Pueden dejarlo leudar una hora, desinflarlo con un golpecito, y dejarlo volver a leudar. Esto dará un pan más liviano y esponjoso. Dicho esto, si no leuda nada, no subirá tanto pero sale rico igual).
Dividir el bollo en dos, y pasar a moldes aceitados.
Hacerle un corte al medio.
Pintar con yema de huevo, espolvorear con semillas.
Cocinar unos 40 minutos, a horno fuerte. Está listo cuando, al golpear con un cuchillo, suena hueco.

¡Disfrutar toda la semana!