
Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados.
No abras la puerta del estudio y empieces a leer.
Toma un instrumento musical.
Deja que la belleza de lo que amas sea lo que haces.
Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo.
Jaladdin Rumi

Hay brindis, hay comida rica, hay encuentros y desencuentros. Siempre que las personas se juntan en ocasiones festivas, hay intención de divertirse, de compartir historias, de ponerse al día, de celebrar. Pero para sentir que celebramos, a veces enloquecemos un poco con los preparativos, como si apelando a los excesos aseguráramos el festín. Para estas fechas, es fácil confundirse y pensar que que una celebración depende de la cantidad o elaboración de la comida, de la cantidad de gente que acude a la cita, de cuán bien le estén yendo las cosas a los participantes. Lo que olvidamos en esos momentos es lo que verdaderamente significa celebrar.