La invitación

No me interesa lo que haces para ganarte la vida.
Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con satisfacer el deseo de tu corazón.
No me interesa tu edad.
Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa cuáles planetas están en armonía con tu luna.

Quiero saber si has tocado el centro de tu pesar, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes estar con la alegría, la mía o la tuya,
si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de ser humano.

No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma. Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto ser confiable.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea bella todos los días, y si puedes hacer que tu propia vida surja desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle al plateado arco de la luna llena: “¡Sí!”

No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de dolor y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí.
Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo, sin huir.

No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado.
Quiero saber lo que te sostiene, desde tu interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo y si disfrutas de tu propia compañía en los momentos vacíos.

Oriah Mountain Dreamer
Traducción: Fabiana Fondevila

Historia de un rito

“Hace muchos años, hubo una aldea en la que vivía un rabino. Cada vez que la aldea pasaba por alguna prueba, los integrantes de la comunidad seguían al rabino hasta cierta parte del bosque, se paraban en torno de cierto árbol, cantaban ciertos rezos y realizaban ciertos gestos. Con eso bastaba. Pasaron los años, el rabino murió. Se produjo una hambruna. Los mayores de la aldea se dirigieron al bosque y buscaron el árbol sagrado. No recordaban los gestos, pero cantaron los rezos. Con eso bastó. Pasaron más años, los miembros de la aldea se dispersaron, y un día aconteció una sequía. Ya no quedaban mayores en la aldea. Los jóvenes recordaban la ceremonia. Solo sabían que, en tiempos difíciles, sus mayores se habían internado en el bosque a cantar y realizar gestos sagrados. Buscaron un árbol, cantaron lo poco que recordaron, hicieron los gestos que les salieron. Con eso bastó.”

Cuento jasídico

Taller gratuito: Celebrar con sentido

Llega diciembre y, casi inevitablemente, se desata una cascada de preguntas difíciles: ¿llegaré con todo lo que tengo que terminar? ¿Podré cerrar el año tranquil@, con sensación de que lo que hice/logré/aprendí fue suficiente? ¿Con quién paso las Fiestas este año? ¿Estoy obligad@ a festejarlo como siempre, si no lo disfruto? ¿Por qué, si todo el mundo está alegre, a mí me agarra este ataque de tristeza? ¿Está mal estar triste, en esta época del año?

El miércoles 11, a la 19, te invito a compartir -en forma gratuita- un taller sobre estas y otras preguntas similares, que suelen acompañar el último mes del año. Lo cierto es que no tiene que ser un mes difícil y angustioso: podemos reapropiarnos de las Fiestas, elaborar un rito sencillo y significativo, que nos represente, y encontrar una manera de hacer balance que nos ayude a crecer, en lugar de frustrarnos.

Para participar en el taller, solo tenés que llenar el formulario que ves abajo, y dejarme tu mail. De ese modo, podré enviarte el mail con el link para participar del encuentro.

Te espero con alegría, y con profunda gratitud por todo lo compartido a lo largo de este año. Ojalá disfrutes del regalo, y puedas vivir unas Fiestas sentidas, y auténticamente tuyas. Nos vemos pronto!

Último momento: sumo una fecha -el viernes 13, a las 10- para poder albergar a todos. Compartiré los links para ambos encuentros a comienzos de semana. Por favor, anotarse abajo. Gracias por el interés!


Inscribite aquí al taller online!