Poema de Mary Oliver sobre recibir la mañana
Categoría: Poesía
Digo sí

Digo sí a todo lo que me ocurre hoy
como una oportunidad
para dar y recibir amor sin reserva.
Agradezco la capacidad perdurable de amar
que me ha venido del Corazón Sagrado del universo.
Que todo lo que ocurre hoy
abra mi corazón más y más.
Que todo lo que piense, diga, sienta y haga
exprese amor incondicional hacia mí mismo,
mis seres queridos, y todos los seres.
Que el amor sea mi propósito de vida, mi alegría,
mi destino, mi llamado,
la gracia más rica que pueda dar o recibir.
Y que pueda ser especialmente compasivo
hacia las personas que son menos consideradas,
las que son relegadas,
las que se sienten solas,
o perdidas.
David Richo
Traducción: Fabiana Fondevila
Cuando llegue la muerte

Cuando llegue la muerte
como el hambriento oso de otoño;
cuando llegue la muerte y tome
sus brillantes monedas de su monedero
para comprarme y lo cierre;
Cuando llegue la muerte
como la varicela
cuando llegue la muerte
como un iceberg entre los omóplatos.
Quiero atravesar el umbral llena de curiosidad,
preguntándome:
¿qué aspecto tendrá esta morada oscura?
Y por eso lo miro todo
como una hermandad de hombres y mujeres,
y veo al tiempo como no más que una idea,
y considero la eternidad como otra posibilidad.
Y pienso cada vida como una flor, tan común
como una margarita del campo, y tan singular,
y cada nombre una música confortable en la boca,
que tiende, como toda música lo hace, hacia el silencio.
y cada cuerpo un león de coraje, y algo
precioso para la tierra.
Cuando todo acabe, quiero decir:
Toda mi vida fui una novia casada con el asombro.
Fui el novio, alzando el mundo en sus brazos.
Cuando todo acabe, no deseo preguntarme
si he hecho de mi vida algo particular, y verdadero.
No quiero encontrarme a mí misma suspirando y asustada,
o llena de argumentos.
No quiero acabar simplemente habiendo visitado este mundo.
Mary Oliver
Traducción: Fabiana Fondevila
No dudes

Si de golpe sientes una alegría inesperada,
no dudes. Entrégate a ella. Hay muchas vidas
y pueblos enteros destruidos, o a punto de serlo.
No somos sabios, y muchas veces no somos
muy buenos. Y hay mucho que no puede ser redimido.
De todos modos, la vida tiene aún algunas
posibilidades. Quizás esta es su forma de luchar,
el que a veces algo ocurra que es mejor que todas
las riquezas y todo el poder del mundo. Puede ser
cualquier cosa, pero es más probable que lo adviertas
en el instante en que el amor comienza. En fin,
es lo más habitual. En fin, sea lo que sea,
no temas a su abundancia. La alegría
no está hecha para ser una migaja.
Mary Oliver
Traducción: Fabiana Fondevila
El mundo en el que vivo
Me he rehusado a vivir encerrada
en una casa ordenada de razones y pruebas.
El mundo en el que vivo, y en el que creo,
es más amplio que eso. Y, de todos modos,
¿qué hay de malo con la expresión “tal vez”?
No creerías las cosas que he visto, una o dos veces.
Te diré esto: solo si hay ángeles en tu cabeza
es posible, quizás, veas uno.
Mary Oliver
Traducción: Fabiana Fondevila
Por un nuevo comienzo
En lugares remotos del corazón
que tus pensamientos nunca visitan
este comienzo ha estado gestándose silenciosamente,
esperando hasta que estuvieras listo para emerger.
Por largo tiempo ha observado tu deseo,
sintiendo cómo el vacío crecía en tu interior,
viendo cómo te obligabas a seguir
sin poder dejar atrás todavía
lo que te quedaba chico.
Te observé jugar con la seducción de la seguridad
y las promesas grises que esa misma rutina susurraba.
Escuché las olas del descontento
que subían y bajaban,
preguntándome si siempre vivirías así.
Luego la alegría cuando tu coraje se encendió
y saliste a un nuevo territorio,
tus ojos nuevamente jóvenes con sueños y energía,
un camino de plenitud abriéndose a tus pies.
Aunque tu destino es incierto
puedes confiar en la promesa de esta apertura.
Despliégate en la gracia del comienzo
que es uno con el deseo de tu vida.
Despierta tu espíritu a la aventura.
No te guardes nada,
aprende a encontrar tranquilidad
en el riesgo.
Pronto estáras cómodo en un nuevo ritmo
porque tu alma presiente
el mundo que te espera.
John O’Donohue
Traducción: Fabiana Fondevila
Como el aire, me levanto
Puedes inscribirme en la historia
con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aplastarme en el barro
y aun así, como el polvo… me levanto.
¿Mi descaro te molesta?
¿Por qué estás ahí, apesadumbrado,
porque camino
como si tuviera pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa?
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas saltando alto,
así… me levanto.
¿Me quieres ver destrozada
cabeza gacha y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por el llanto de mi alma?
¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
solo porque río como si tuviera minas de oro
excavándose en el fondo de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aun así, como el aire, me levanto.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Te sorprende que yo baile
como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de vergüenza de la historia
me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos de mis ancestros.
Soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.
Maya Angelou
Traducción: Fabiana Fondevila
A cielo abierto
La mariposa agita sus enaguas
al viento
y dura apenas nada.
Su brevedad
solo ahonda el embrujo.
La tortuga,
emperatriz de piedra,
hace alarde de paz en un rincón.
No pide permiso,
no pide perdón.
El ciruelo madura sus frutos
con tesón de abuelo.
No importa cuánto lo apuren,
su regalo siempre llega
a tiempo.
Arremete el pasto
con savia fervorosa.
Hijo del barro y las estrellas,
sabe ser puente
entre los mundos.
A cielo abierto
no hay atajos, no hay apremio.
No hay ruegos de eternidad
ni atisbos de amargura.
Solo un viaje de siglos o segundos
por inciertos paisajes,
el corazón borracho
de aventura
diciendo sí,
sí, y otra vez
sí.
No conozco esa gracia todavía.
Pero abro los ojos
y aprendo.
Fabiana Fondevila
Oración escolar
En el nombre del alba
y los párpados de la mañana
y la luna nómade
y la noche cuando parte.
Juro que no deshonraré
mi alma con odio,
sino que me ofreceré humildemente
como guardiana de la naturaleza
sanadora de la pena,
mensajera del asombro,
arquitecta de la paz.
En el nombre del sol y sus espejos
y del día que lo abraza
y los velos de nube que lo cubren
y la noche más lejana,
y el macho y la hembra
y las plantas rebosantes de semillas
y la plenitud de las estaciones
de la luciérnaga y la manzana.
Honraré a la vida
—donde sea y en cualquier forma
que se presente—en la Tierra, mi casa,
y en la mansión de las estrellas.
Diane Ackerman
Traducción: Fabiana Fondevila
Recibir la paz
Mañana silvestre,
las heridas de la noche duelen aún.
Pero el sol entre las ramas llama a otra cosa:
Abandona todo refugio.
Entrega las armas.
Olvida tus nociones del bien y del mal
y haz silencio.
Hay una voz más simple
que tus argumentos.
Navega la mañana.
Recibe la paz.
Fabiana Fondevila
Foto: Miriam Pösz
