Curso Anual, Ser deseo. Vitalidad integral

Vitalidad integral

Curso Anual, Ser deseo. Vitalidad integral

En este módulo de “Ser Deseo”, exploraremos prácticas concretas para activar la energía y la conexión en nuestras vidas.

Lo haremos a través de tres “círculos de acción”: el momento presente, la imaginación, y el propósito. Con cuidadas intervenciones en cada una de estas esferas, lograremos activar habitar plenamente nuestro presente, diseñar conscientemente “la historia” de nuestra vida, y sentar las bases para un futuro de crecimiento y autorrealización.

Esta estación del viaje se inicia el martes 5, ¡te esperamos!

Martes ,19 hs. / Miércoles, 10 o 19 hs. / Jueves, 18.30 hs.

Arancel: $ 5000 / U$D 45.

Se entregan video, audio y apuntes después de cada encuentro!

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Adiós, verano, adiós

Equinoccio de otoño 2022

“Los grillos sintieron que era su deber advertir a todo el mundo que el verano no puede durar para siempre. Incluso en los días más lindos del año -los días en que el verano se transforma en otoño- los grillos difunden el rumor de la tristeza y el cambio.”

(…) “El verano terminó”, repetían los grillos. “¿Cuántas noches hasta la primera helada?” cantaban. “¡Adiós, verano, adiós, adiós!”
La telaraña de Carlota, E.B. White,

Quizás percibiste también el fervor con el que “cantan” los grillos por estos días, y no necesitaste el calendario, o el cambio de temperatura, para enterarte de que se aproximaba el otoño. 

¿Por qué acrecientan los grillos su famoso cri cri en esta época del año? Por estos días, los grillos se esmeran en “estridular” (éste el término técnico), frotando sus alas entre sí, como un violinista desliza las crines del arco sobre las cuerdas, por un buen propósito. Es su última chance de aparearse antes de que llegue el invierno, y aquel que produce el “canto” más resonante gana a la hembra. 

Aun sin saber acerca de estos últimos cartuchos reproductivos, muchos sentimos un dejo de nostalgia al escucharlos, puntuando la tarde o el anochecer. Todas las estaciones nos hablan del cambio y la transición, pero el otoño probablemente sea el vocero más agudo.

Si el invierno invita a la introspección, la primavera al renacimiento, el verano a la celebración, el otoño es una clase maestra en el arte  -y la necesidad vital- de soltar. Lo ilustran los árboles con cada hoja que entregan; los animales, con sus aprestos para tiempos de escasez. Lo recuerdan los días más cortos, las noches más largas; la lenta retirada de la luz. 

Todo cambio nos conecta con la pérdida, a la vez que con la oportunidad del renacer. En estos tiempos difíciles, en los que el mundo se estremece nuevamente por una avanzada de humanos contra humanos, podemos mirar a la naturaleza, y recordar que la oscuridad es solo una parte del cuento, que nada -ni siquiera eso- está hecho para durar. Que las fuerzas que alimentan la vida son infinitamente más fuertes que las que la socavan.

Para quienes vivimos en el hemisferio sur, es hora de poner a hervir agua, hora de cosechar menta y romero para el té, de desempolvar los abrigos y sacar las agujas del placard (pronto se necesitarán mantas en muchos rincones).

Y, también, de preguntarnos qué necesitamos soltar, cada uno, para hacer lugar a lo nuevo. Quizás sea la queja, la pasividad, el desánimo, la autocrítica, la intolerancia. Podemos recurrir al antiguo poder del ritual, y entregar la intención, cifrada en algún símbolo al agua, al aire, a la tierra, al fuego.

O, mejor aún, abonar con un gesto concreto el camino de lo nuevo.

Que podamos soltar con entrega, sin guardarnos nada.

Que los herman@s del norte puedan recibir de brazos abiertos la eclosión que viene. 

Que, como los grillos y los pájaros, entremos en la noche cantando. 

F.F.

curso anual Ser Deseo

Ser deseo: un año de vitalidad radical

¿Y si pudiéramos vivir, cada día, un poquito más vivos? 

¿Y si, cualquiera fuera la circunstancia, pudiésemos optar por caminar hacia nuestras vidas, en lugar de darles la espalda por incomodidad, insatisfacción o desgano?

¿Y si pudiéramos cultivar, adrede y a conciencia, la fuerza vital?

¿Y si, además, a través de ese cultivo, pudiésemos abonar la vida que nos rodea?

Fuerza vital. Un término cuya definición nos elude, pero cuyo influjo nos convoca desde los albores de la conciencia. Todas las culturas le han puesto nombre a esta energía. 

El hinduismo la bautizó prana (“principio vital”, en sánscrito), la sabiduría milenaria china postuló el chi, responsable de la salud y vitalidad, y el tao, principio del orden del universo. Entre los hebreos, es pneuma. En África, es ase entre los yoruba, nyama entre los dogones, ithongo entre los zulúes. En América es k’uh, entre los mayas, camaquen, entre los incas. La lista continúa.

Si buscásemos este sustrato misterioso bajo el lente de un microscopio, no lo encontraríamos. Pero intuimos su presencia en la tenacidad del pasto, puesto a prosperar no importa cuántas veces lo cortemos; en la bienvenida que los pájaros cantan al sol cada mañana; en el impulso que nos hace gravitar unos a otros, a amar o morir, a sabiendas de lo arriesgado de la apuesta.

En esta experiencia colectiva, exploraremos las cualidades de la fuerza vital en lo cotidiano: cuáles son, dónde se manifiestan, qué las diluye, qué las activa, cómo se diseña una vida para alojarlas y potenciarlas. 

Indagaremos en cómo el impulso que los griegos llamaron eros se relaciona con el amor, con el sentido, con la dimensión mítica, con el propósito.

Luego ampliaremos la mira, e imaginaremos a la fuerza vital como un cristal con nueve caras. Cada cara representa un arquetipo (patrón universal) que la expresa y canaliza en un determinado ámbito, al servicio de la evolución.

L@s espero para este viaje de descubrimiento y reconexión, en compañía de una tribu amorosa y creciente de almas vitales.

Modalidad: Virtual.

Entregables: Video, grabación y apuntes de cada encuentro. Certificado de completitud.

Frecuencia: Semanal; dos horas cada encuentro.

Duración: De marzo a diciembre. 

Inicio: Segunda semana de marzo.

Días a elegir: Martes a las 19 / Miércoles a las 10 o a las 19 / Jueves a las 18.30.

Arancel mensual: $6000 / U$D 45.

Te esperamos con ganas, gratitud y alegría!

Poesía Mary Oliver

Dormir en el bosque

Creí que la tierra me recordaba,
me recibió tan tierna, arreglándose
las polleras oscuras, con los bolsillos
llenos de semillas y de líquenes.

Dormí como nunca, como una piedra
en el lecho del río, nada
sino mis pensamientos entre el fuego blanco
de las estrellas y yo, y ellos flotaban
livianos como polillas entre las ramas
de los árboles perfectos.

Toda la noche oí respirar a los pequeños reinos
a mi alrededor, los insectos, y los pájaros
que hacían su trabajo en la oscuridad.

Toda la noche subí y bajé, como en el agua, forcejeando
con una condena luminosa. Por la mañana
me había desvanecido al menos una docena de veces
en algo mejor.

Mary Oliver

Traducción: Fabiana Fondevila

feliz navidad

Preguntas para la Nochebuena

Una vez más, llega la hora del brindis y el festejo, y nos encuentra a cada uno adonde está. Para algunos, será la ocasión de un feliz reencuentro (algo que hoy valoramos como nunca).

Para otros, habrá ausencias que duelan, soledades que se enfaticen, algún vínculo ríspido con el que lidiar. Las Fiestas son un gran compilado de emociones, a veces contrastantes, y es fácil pasarlas por alto en medio del frenesí. ¿Podemos hacer lugar para nuestra humanidad plena, alrededor de la mesa festiva? 

Yo creo que sí. Creo que la bella historia del niño nacido en un pesebre, sobre un lecho de paja, nos habla a todos, seamos cristianos o no. Nos invita a que abracemos lo más vulnerable en cada uno, a que tendamos un lecho mullido a nuestras emociones, aun las desafiantes (especialmente las más desafiantes), y que las invitemos a la fiesta. 

Para acompañarte en esta intención preparé estas preguntas. Están pensadas para ayudarnos a conectar con nuestras propias verdades, y así, entonces, con las de quienes nos rodean. Podés responderlas en privado, por escrito, o elegir alguna para compartir en la mesa, con apertura y curiosidad.


Te deseo auténticos encuentros con otros corazones, y con el tuyo propio.
 Y un bello alumbramiento de tu verdadero ser.

 Feliz Nochebuena!

Poesía. Primavera

Primavera

Poesía. Primavera
@miriamposz

Los jazmines primero, después los azahares,

las arvejillas, las flores del paraíso.

Una mañana, el crayón lila del jacarandá

hace de la tierra un cielo.

Y entonces las moras, la magnolia,

los fuegos blancos

de la madreselva.

La acacia rosada estrena sus filamentos de seda:

brochas para rubor, peinetas de ninfa.

En la sombra del roble, el zorzal

suelta el canto

que incubó todo el invierno,

el que ensayó en secreto,

una y otra vez,

para este día.

El aire se espesa como melaza,

puro y prometedor:

los tilos abren sus flores.

Fabiana Fondevila

Fotos: Miriam Pösz

Mujeres Valientes

Una para todas

Mujeres Valientes

Se llaman Mujeres Valientes, y ayer festejaron su cuarto año de lucha contra la violencia de género, en el Barrio 21-24, de Barracas.

Se reunieron ante el espanto de varios femicidios ocurridos en el barrio, y encontraron en el trabajo codo a codo coraje, recursos, amistad, y una forma palpable de la esperanza.

No conocen de horarios ni tiempo de descanso, porque las necesidades llaman a cualquier hora. Cuando llegaban noticias de una mujer recibiendo golpes y maltratos, y no recibían ayuda de las autoridades, iban ellas mismas, la sacaban, la alojaban en sus propias casas, y la ayudaban a conseguir un subsidio para poder alquilar.

Mujeres Valientes

Así se tejieron lazos entrañables, que hicieron que el jueves, en el festejo, no hubiera un ojo seco en toda la ceremonia.

Claudia Mabel Torales, fundadora de Mujeres, se paró en lo que supo ser el living de su casa (antes de donarlo para la causa), engalanado con globos rosas y violetas, y carteles alusivos (“Si duele, no es amor”) y procedió a entregar ramos de flores a cada una de las organizaciones que les dieron una mano en el año que cierra. Luego Mónica Molinas, recibió su propio galardón, por su esfuerzo sin tregua para conseguir vacunas, recetas y medicamentos para todo quien lo necesitara, aunque cuando ella misma peleaba contra un cáncer.

Mujeres Valientes

Luego fueron pasando, una por una, y cada cual recibió una plantita con maceta artesanal, elaborada por Mónica. Pero además de la plantita, a medida que pasaban las anfitrionas iban nombrando, como en una plegaria, los dones y fortalezas de cada una. “Porque se pasó meses preparando ensalada de frutas, para que otra compañera recupera el carrito que le robaron y pudiera trabajar… Porque perdió a un gran compañero por Covid, pero no se rinde y lucha por sus hijos… Porque se ocupa siempre de llevarle ayuda una compañera que no puede venir… Porque está siempre para ayudar a todas”.

Hubo un video con hitos del año y muchas sonrisas. Hubo juegos. Hubo comida de sobra. Y hubo una emoción que hablaba más que mil palabras. “Todas me dan orgullo y motivación. Y aprendizaje: cada día aprendo muchísimo de ellas”, dice Claudia, mujer valiente, en su casa que ya es de todas.

Para colaborar con esta tarea de coraje y amor, contactar a Claudia a este número: +54 9 11 3086-5022

¡Muchas gracias!