Poesías - Fabiana Fondevila

Cuando llegue la muerte

Poesías - Fabiana FondevilaUna poesía de la gran Mary Oliver que nos aproxima a la muerte para poder vivir la vida despiertos, agradecidos, gozosamente vivos.

Cuando llegue la muerte

Cuando llegue la muerte
como el oso hambriento en otoño,
cuando llegue la muerte y se lleve
todas las monedas brillantes de mi cartera
para comprarme, y cierre la cartera
de un golpe,
cuando llegue la muerte
como la viruela,
cuando llegue la muerte
como un témpano entre los omóplatos,
quiero atravesar el umbral llena de
curiosidad, preguntándome:

¿Cómo será esa cabaña oscura?

Y, por tanto, lo miro todo
como a una hermandad de hombres y mujeres,
y veo al tiempo como apenas una idea y
considero a la eternidad como otra posibilidad.

Y pienso en cada vida como una flor
tan común como una margarita del campo,
y tan singular.

Y cada nombre como una música confortable
en la boca, que tiende,
como toda música, al silencio.

Y cada cuerpo un león de coraje,
y algo precioso para la tierra.

Cuando termine, quiero decir:
toda mi vida fui una novia casada con el asombro,
fui el novio, levantando el mundo en mis brazos.

Cuando termine, no quiero preguntarme
si hice de mi vida algo particular,
y real.

No quiero encontrarme suspirando y asustada,
y llena de argumentos.

No quiero terminar simplemente
habiendo visitado este mundo.

Mary Oliver

Poesías - Fabiana Fondevila

Alma se tiene a veces

Poesías - Fabiana FondevilaAsí retrata el alma Wislawa Szymborska, Premio Nobel de Literatura de 1996, y figura inusual en el mundo literario. Carente de pretensiones, sincera hasta el asombro, su respuesta a las preguntas de la prensa suele ser: “No sé”.

Su poesía refleja una encantadora fusión de inocencia y madurez, optimismo e ironía, realismo y vuelo. Aquí, su descripción de esa visitante fugaz que, aunque no siempre se quede todo lo que quisiéramos, tan bien nos hace cuando aparece.

Algo sobre el alma

Alma se tiene a veces.
Nadie la posee sin pausa
y para siempre.

Día tras día, año tras año
pueden transcurrir sin ella.

A veces solo en el arrobo
y los miedos de la infancia
anida por más tiempo.

A veces nada más en el asombro
de haber envejecido.

Rara vez nos asiste
en las tareas pesadas,
como mover muebles,
cargar las valijas o
recorrer caminos con zapatos apretados.

Cuando hay que cortar carne o llenar solicitudes,
generalmente está de franco.

De mil conversaciones
toma parte sólo en una,
y aun ni eso,
ya que prefiere el silencio.

Cuando el cuerpo pasa
del malestar al dolor,
escapa sigilosamente
de su hora de consulta.

Es quisquillosa:
no le gusta vernos en la muchedumbre,
le repugna vernos luchar
por dudosas ventajas o negocios espúreos.

La alegría y la tristeza
no son para ella emociones distintas.

Sólo nos atiende cuando ambas se unen.
Podemos contar con ella
cuando no estamos seguros de nada
y sentimos curiosidad por todo.

De los objetos materiales
le gustan los relojes con péndulo y los espejos,
que hacen su trabajo aunque no mire nadie.

No dice de dónde viene
ni cuándo se irá de nuevo,
aunque claramente espera esa pregunta.

La necesitamos, pero, aparentemente,
ella también a nosotros,
por alguna razón.

Wislawa Szymborska

Poesías - Fabiana Fondevila

Los gansos salvajes

Poesías - Fabiana FondevilaNo tienes que ser bueno.

No tienes que recorrer el desierto arrodillado,
arrepintiéndote.
Sólo tienes que dejar que el animal suave de tu cuerpo
ame lo que ama.

Cuéntame de tu dolor, yo te contaré del mío.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y los guijarros claros de la lluvia
se desparraman sobre los paisajes,
sobre las praderas y los árboles profundos,
las montañas y los ríos.

Mientras tanto, los gansos salvajes, allá arriba en el límpido aire azul,
están volviendo a casa.

Quienquiera que seas, no importa cuán solo te sientas,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
te llama como la voz de los gansos salvajes, áspera y excitante,
anunciando, una y otra vez,
tu lugar en la familia de las cosas.

Mary Oliver

Pasión por la vida - Fabiana Fondevila

Cómo reconectarnos con la Pasión por la vida

Fabiana Fondevila: Periodista, Escritora e investigadora de las tradiciones de sabiduría, y facilitadora de talleres de autoconocimiento y re vinculación con la naturaleza.
Entrevista de hoy: PASIÓN “Cómo reconectarnos con la Pasión por la vida”.

EN CLAUDIA JUNTO A VOS: Programa Radial de Interés General, con mensajes esperanzadores, entrevistas y con buena Onda.

Poesías - Fabiana Fondevila

Dame la maga fiesta

Poesías - Fabiana FondevilaDel gran Pablo, una oda a los milagros que se ofrecen, sin distinción y sin medida, a todo aquel que osa mirarlos. Un despertar hecho de palabras, de enamoramiento y de disfrute. Que sus ojos de comunión los acompañen.

“Dios —¿de dónde sacaste para encender el cielo
este maravilloso crepúsculo de cobre?

Por él supe llenarme de alegría de nuevo,
y la mala mirada supe tornarla noble.

Entre las llamaradas amarillas y verdes
se alumbró el lampadario de un sol desconocido
que rajó las azules llanuras del oeste
y volcó en las montañas, sus fuentes y sus ríos.

Dame la maga fiesta, Dios, déjala en mi vida,
dame los fuegos tuyos para alumbrar la tierra,
deja en mi corazón tu lámpara encendida
y yo seré el aceite de su lumbre suprema.

Y me iré por los campos en la noche estrellada
con los brazos abiertos y la frente desnuda,
cantando aires ingenuos con las mismas palabras
que en la noche se dicen los campos y la luna.”

Pablo Neruda
Chile, 1904-1973

Poesías - Fabiana Fondevila

Todo lo que es sí

Poesías - Fabiana FondevilaDios mío, te doy gracias por este asombroso día:
por los saltarines espíritus verdes de los árboles
y por el sueño azul del cielo;
y por todo lo que es natural que es infinito que es sí.
(yo que he muerto estoy vivo hoy de nuevo,
éste es el cumpleaños del sol;
es el día en que nace la vida y el amor y las alas;
y del alegre gran suceso ilimitablemente la tierra)
¿cómo podría saboreando tocando oyendo viendo respirando
cualquier humano simple ser — creado desde el no de toda nada-
dudar del Tú inimaginable?
(ahora los oídos de mis oídos despiertan
y ahora los ojos de mis ojos están abiertos)

e.e. cummings

Poesías - Fabiana Fondevila

El rubí del amanecer

Poesías - Fabiana FondevilaEn las primeras horas del día,
justo antes del alba, amante y amado despiertan
y toman un sorbo de agua.

Ella pregunta: ‘¿Me amas más a mí o a ti mismo?
De veras, di la verdad’.

Él dice: ‘No queda nada de mí.
Soy como un rubí visto contra el amanecer.
¿Sigue siendo una piedra, o es un mundo
hecho de rojo? No tiene resistencia
a la luz del sol. El rubí y el amanecer son uno’.
Sé valiente y ten disciplina.

Trabaja. Sigue cavando tu pozo.
No pienses en terminar el trabajo.
Sométete a tu práctica diaria.
Tu lealtad es ese timbre en tu puerta.

Sigue tocando, y la alegría adentro
un día abrirá una ventana
para ver quién está.

Jalaluddin Rumi
Persia, 1207-1273.

Poesías - Fabiana Fondevila

La vida te da sorpresas

Poesías - Fabiana FondevilaTodos caemos, alguna vez, en esta confusión: creer que si uno estudia lo suficiente, lee lo suficiente, cultiva las prácticas justas y piensa los pensamientos correctos, podrá desprenderse, algún día, de sus antiguos defectos, sus dudas e inseguridades, su humilde humanidad. Los verdaderos maestros saben que no es así, y lo dicen con todas las letras. El camino de la espiritualidad no lleva a trascenderlo todo; trascenderlo todo, de hecho, se parece un poco a la muerte. No. Llegaremos al final con nuestra humanidad a cuestas. Más dócil quizás, más blanda y menos defendida, más firme allí donde hubo magullones, más habitada y genuinamente nuestra.

Pero si el camino espiritual nos depara alguna sorpresa, seguramente sea ésta que expresa el amado verso de T.S. Eliot: el misterio del fin que se parece tanto al comienzo, pero guarda en sí un mundo de diferencia.

Poesías - Fabiana Fondevila

Saberse entero

Poesías - Fabiana FondevilaRachel Naomi Remen, oncóloga, autora y pionera del movimiento por la humanización de la medicina, ha tenido incontables oportunidades de explorar el significado de la salud y la enfermedad. Convive con la durísima Enfermedad de Crohn desde que tiene recuerdo, ha sido intervenida quirúrgicamente decenas de veces, y en el camino ha superado uno tras otro desafío. Cómo médica, empezó -como todos- intentando amoldarse a lo que se esperaba de ella: eficiencia, profesionalismo, distancia emocional. Pero su sensibilidad fue más fuerte, y pronto se dio cuenta de que esta actitud no le servía a sus pacientes, y menos aún a ella misma. Se sentía cada vez más divorciada de su tarea, más lejos de poder ayudar verdaderamente a las personas que acudían a ella.

Terminó por entender que una cosa es curar el cuerpo, y otra muy distinta ayudar a la persona a sanar. Lo primero proviene de una intervención externa, en la cual el paciente tiene poca o ninguna participación. Lo segundo apela a aquel lugar en el que la persona ya está sana, ya esta íntegra, y nunca ha dejado de serlo.

Escribió el poema que a continuación comparto en un momento oscuro de su vida. Dice hoy: “En ese entonces, deseaba que fuera cierto. Hoy, 34 años más tarde, sé que lo es. Es cierto para mí, y es cierto para todos aquellos que alguna vez han sido heridos.” Así dice:

“oh cuerpo –

por 41 años

1.573 expertos

con 14.355

años de entrenamiento combinado

no han logrado

curar

tus

heridas.

Adentro,

en lo profundo,

estoy

entera.”