Programa “Ser Deseo”

El programa (tentativo) está dividido en módulos temáticos, que duran alrededor de un mes (algunos un poco más, según los tópicos).

Aunque pueden cursarse los módulos por separado. el programa está pensado como un viaje de descubrimiento y reconexión. en compañía de una tribu amorosa y creciente de almas vitales.


curso anual Ser Deseo

MARZO

Primera semana
El deseo como puerta.
Obstáculos al deseo.
Deseos históricos y actuales.

Segunda semana
El legado vivo de Eros.

Tercera semana
El compromiso apasionado con la vida.

Cuarta semana
Eros y Tánatos.


Curso Anual, Ser deseo. Vitalidad integral

ABRIL

Primera semana
Modelo “vitalidad integral”:  avivar el momento/ contar una historia mayor/ cultivar un propósito. Hacer lugar para la vitalidad: soltar hábitos que la apagan.

Segunda semana
Avivar el momento mirada micro; foco de linterna modelo “vida épica”

ENCUENTRO
PRESENCIA
IMAGINACIÓN
CURIOSIDAD
ACCIÓN

Primera cualidad: encuentro: intimidad – aprecio – deseo

Tercera semana
Presencia: atención – unicidad – sensorialidad

Cuarta semana
Imaginación: libertad – juego – creatividad


Curso Anual, Ser deseo. Crear una vida bella

MAYO

Primera semana:
Curiosidad:  sorpresa – asombro – exploración – aprendizaje.

Segunda semana
Acción: coraje – poder – movimiento.

Tercera semana
Foco sostenido: cómo y por qué desarrollar el trabajo profundo prácticas para lograr “flow”.

Cuarta semana
Diversión verdadera / diversión falsa. Tres factores clave.


JUNIO

Primera semana
Contar una historia mayor. Mirada macro; foco de farol
Arquetipos: qué son. Cómo y por qué vincularnos con ellos.
Las tres “escisiones” del mundo actual.
Presentación de los 9 arquetipos de la transformación:

Transformación interior
Místico. Percibir el misterio, cultivar la presencia.
Alquimista. Abrazar el dolor, cultivar la alegría.
Practicante. Crear y sostener prácticas de conexión.

Transformación ecológica
Indómito. Redescubrir lo salvaje interior.
Poeta. Cultivar la mirada poética, vivir con belleza.
Jardinero. Amar, cuidar, guiar.

Transformación social
Puente. Integrar opuestos, valorar lo diverso.
Faro. Alumbrar lo emergente, intuir lo que quiere ocurrir.
Activista. Ponerle el cuerpo al cambio.

Segunda semana. Primer arquetipo: ser indómito

Tercera semana. Ser indómito

Cuarta semana. Ser indómito


JULIO

Primera semana. Ser poeta.

Segunda semana. Ser poeta.

Tercera semana. Ser jardinero.

Cuarta semana. Ser jardinero.


AGOSTO

Primera semana. Ser místico.

Segunda semana. Ser místico.

Tercera semana. Ser alquimista.

Cuarta semana. Ser alquimista.

Quinta semana. Ser alquimista.


SEPTIEMBRE

Primera semana. Ser practicante.

Segunda semana. Ser practicante.

Tercera semana. Ser puente.

Cuarta semana. Ser puente.


OCTUBRE

Primera semana. Ser faro.

Segunda semana. Ser faro.

Tercera semana. Ser activista.

Cuarta semana. Ser activista.


NOVIEMBRE

Primera semana.  Arquetipos vitales en la historia.

Segunda semana. Arquetipos vitales en la segunda mitad de la vida.

Tercera semana. Combinación creativa de arquetipos.

Cuarta semana. Los arquetipos en la cultura: descubrirlos, propiciarlos.

Quinta semana. Llevar al mundo los arquetipos de la vitalidad.


DICIEMBRE

Primera semana. Cultivar un propósito mirada proyectiva; foco solar.
¿Qué es el propósito ¿el propósito se encuentra, se descubre, se decide? ¿un propósito o muchos?

Segunda semana. El lugar del daimón. El viaje del descenso al alma.

Tercera semana. El propósito de la humanidad. Nexo entre el propósito personal y colectivo.

Cuarta semana. Recordar los hitos del camino. Fijar metas de práctica sostenida. Celebrar el recorrido.


feliz navidad

Preguntas para la Nochebuena

Una vez más, llega la hora del brindis y el festejo, y nos encuentra a cada uno adonde está. Para algunos, será la ocasión de un feliz reencuentro (algo que hoy valoramos como nunca).

Para otros, habrá ausencias que duelan, soledades que se enfaticen, algún vínculo ríspido con el que lidiar. Las Fiestas son un gran compilado de emociones, a veces contrastantes, y es fácil pasarlas por alto en medio del frenesí. ¿Podemos hacer lugar para nuestra humanidad plena, alrededor de la mesa festiva? 

Yo creo que sí. Creo que la bella historia del niño nacido en un pesebre, sobre un lecho de paja, nos habla a todos, seamos cristianos o no. Nos invita a que abracemos lo más vulnerable en cada uno, a que tendamos un lecho mullido a nuestras emociones, aun las desafiantes (especialmente las más desafiantes), y que las invitemos a la fiesta. 

Para acompañarte en esta intención preparé estas preguntas. Están pensadas para ayudarnos a conectar con nuestras propias verdades, y así, entonces, con las de quienes nos rodean. Podés responderlas en privado, por escrito, o elegir alguna para compartir en la mesa, con apertura y curiosidad.


Te deseo auténticos encuentros con otros corazones, y con el tuyo propio.
 Y un bello alumbramiento de tu verdadero ser.

 Feliz Nochebuena!

Terry Patten

Vivir y morir de la mano del asombro

Terry Patten, octubre 2020

Conocía a Terry Patten, amado autor, mentor y maestro para tantos, y no lo conocía.

Inspirada por la claridad de sus enseñanzas, su honestidad y su corazón casi translúcido, me acerqué a él varias veces a lo largo de los años. Primero una entrevista, luego una consulta sobre esto o aquello, propuestas de iniciativas espirituales de uno u otro tipo. Por último, la calidez del diálogo me envalentonó a pedirle el regalo de sus palabras en mi libro, y esto, también, accedió con la gracia de siempre. 

Disfruté de sus charlas; amé su último libro (“A New Republic of the Heart. An ethos for revolutionaries”); le propuse traducirlo al español, aceptó encantado; seguí con interés el experimento de cambio social que emprendió en el 2019, mientras yo intentaba el propio, a un continente de distancia. 

¿Por qué digo, entonces, que no lo conocía?

Porque a veces, el carácter más profundo de una persona emerge cuando la vida nos pone contra la pared, en una situación de todo o nada, como el diagnóstico de cáncer terminal al que se enfrentó en el día en que cumplió 70 años, el 1ro de abril de este año. 

No me sorprendió que compartiera la noticia sin medias tintas. Tranquilizó a su comunidad, asegurando que haría todo lo posible por sanarse, y seguir disfrutando del mundo y las personas que tanto amaba; compartió una sorpresa: el cese inmediato de su sensación  histórica de “no estar haciendo suficiente” (se escuchó pensar: “Si es así, si te queda poco tiempo, está bien, podés irte, hiciste un buen trabajo”). Con la misma frescura declaró que no pensaba pasarse el tiempo que le restara peleándose con su sino, y perdiéndose de vivir con asombro y gratitud cada momento.

Pasaron las semanas y los meses, y todo intento de la medicina convencional (que, de entrada, le había prometido poco) resultó infructuoso. Cuando decidió detener esos tratamientos, se sintió liberado para abrazar su vida tal y como era. Al principio, los informes llegaban en primera persona; con el agravamiento, quedaron a cargo de Deborah, su ex esposa y gran amiga. 

En las últimas semanas, junto a algunos amigos (también maestros espirituales), Terry ofreció una serie de cuatro encuentros, apropiadamente titulados “Iluminando cada oscuridad”, centrada en una mirada espiritual del vínculo con la mortalidad personal y colectiva. Como tantos, Terry proclamaba la necesidad de dar un giro radical en nuestra forma de vivir en el planeta, antes de que fuera demasiado. Su diagnóstico le dio la oportunidad de abocarse a este dilema con una comprensión nueva. 

Uno de los últimos encuentros, en el que dialogó con su amigo Craig Hamilton, lo mostró lúcido, todavía enérgico, y con una habilidad conmovedora de describir y compartir los muchos aprendizajes que trajo su incursión repentina en la impermanencia.

Comparto algunos fragmentos:  

“Al principio, leyendo sobre los viajes de otras personas con cáncer, me encontré con muchas referencias a  “a dar batalla contra el cáncer”. Enseguida supe que esa no sería mi verdad, ese ‘ego de Terry’ luchando a brazo partido contra la realidad. Convertirlo en un esfuerzo lo vuelve algo en lo que puedo tener éxito o fracasar, alista las motivaciones y los miedos más egoicos, y crea una relación equivocada con la maravilla de todo el proceso.”

“He descubierto que cada momento presenta un reto diferente. En algunos momentos se trata de hacer espacio para la incomodidad de los tratamientos y tratar de sostener la conexión con ese contexto más grande, más amplio. Y en otros momentos me siento tan vivo, tan despierto, que casi diría que es el momento más feliz de mi vida.”

“Estar más cerca de las lágrimas ha sido la medida de mi arraigo. Son lágrimas de dolor y de gratitud, y casi no se distinguen. Es un corazón roto, sí, pero también (haciendo un juego de palabras)… ¡alegre! Hay un poder ahí, curiosamente. No me siento derrumbado en esas lágrimas, me siento más disponible.”

“He estado descubriendo que en muchos momentos invoco, y no sólo casualmente, la sensación de coincidir completamente con la totalidad de la realidad, lo que David Bohm llamó “el movimiento completo”. Todo lo que cualquiera parece hacer, no es realmente separable del proceso total del mundo, y de la afirmación de la vida.”

“Siento que si puedo “morir bien”, abro esa posibilidad a los que siguen, como un color que se suma a la paleta. (…) Quiero ser una fuente de cordura y amor para otras personas, para que ellas también lo sean; que este pulso de bendición pueda reproducirse. Lo sentía así antes de mi diagnóstico de cáncer, pero ahora es como una experiencia sensorial.” 

“Ha sido también un viaje en mi relación conmigo mismo. He logrado conocerme y amarme de nuevas maneras. Atesoro mi contacto con otras personas, por supuesto, pero también me atesoro a mí mismo. Y siento una capacidad creciente de estar presente en las pequeñas cosas. Subo una colina al lado de mi casa como parte de mi rutina matutina, pero en este tiempo no he tenido fuerzas para subirla como antes, he tenido que caminar muy despacio y detenerme a descansar y recuperar el aliento. ¡El aliento! La respiración, que es tan central a mi práctica, tan cercana a mi espíritu.. Y, sin embargo, la práctica consiste en estar realmente en ese pie que está dando ese pequeño paso lentamente, y ese siguiente pie, y esa capacidad de llegar a apreciar realmente las cosas más pequeñas, y no anhelar “esto” o “aquello” extraordinario. Y ni siquiera tengo que pensarlo. Hay una manera de estar con estas lecciones sin palabras. Puedo notar las oportunidades, y participar de una manera más creativa.”

“Hay momentos -minutos- en los que la pesadez de mis síntomas o las cosas que son duras se vuelven más prominentes, y entonces el desafío es cómo volver a la intuición robusta, y bastante estable, de mi identidad real, no separada, llena de amor y felicidad, y esencialmente libre.”

Hace dos días, Terry pidió que lo llevaran al living a bailar (durante la pandemia había invitado a sus vecinos a bailar juntos, a distancia, en la vereda; costumbre que continúa hasta la fecha).

El baile duró instantes, pero dicen que la energía que suscitó fue palpable. Cuenta Deborah: “Por primera vez, desde el diagnóstico, me sentí en profunda paz.” Volvieron al cuarto haciendo un trencito.

Terry murió en su cama a las 5.30 am del sábado 30 de octubre, rodeado por sus amores.

Siguiendo los preceptos de su comunidad espiritual de origen, invitaron a acompañarlo en una vigilia de tres días, destinada a ayudar al alma a soltar el cuerpo, y a emprender su viaje. 

Comparto algunas de las sugerencias, que por cierto parecen provenir de una buena hoja de ruta para cualquier travesía:

Entrar en estado contemplativo / Albergar y expresar bondad, compasión, perdón, conciencia amorosa, buen humor / Conectarse con el vínculo presente, no con el cuerpo que se despide / Soltar cualquier idea de atadura / Confiar en una realidad más grande, ilimitada, que está ahora a cargo / Honrar el proceso, aprender de él, permitir que nos conmueva.

Seré fiel al pedido y no hablaré del espacio que deja vacío, sino de la presencia que perdura.

Así la veo: vital, luminosa, humilde, valiente. Capaz de inspirar revoluciones del corazón. 

F.F.